Diálogos

Cómo apartarte de esta desazón,
vacío y ebrio de ingenuas bondades
en el tiempo tembloroso del artificio,
cómo dejarte a un lado del relieve
que labran con dulzura en los oídos
los descarnados orfebres del amor;
cómo, verbo mío, verbo de todos,
como llevarte conmigo sin dolor
y hacer que parezcas mío,
solamente mío, en el repujado clamor
de mis entrañas que ensordece el hálito
de amar con el denso silencio del adiós.

Cómo, verbo mío, amigo,
cómo dejarte a un lado de mis tardes
cuando necesitan el murmullo
del titubeante albor antes de marcharse.

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