Despertares

Verde nieve, blanca rama, pajarillo ausente.
Comenzamos.
Retorcidas líneas recordando algo coherente
en el discurso del hombre contra el hombre,
pálida rosa de sus orígenes contra el valor
del nuevo día erizado sobre la piel de la noche.

Verde nieve, blanca rama, pajarillo ausente.
Comenzamos.
Bellas formas en formas deshojadas
de la primavera informe que escondes,
caos y orden de tu entraña de amor sin nombre,
fugaces resplandores en el hielo a horcajadas
que la belleza retiene lejos de cortadores de césped
para que no seas únicamente la raíz bajo tierra.

Verde nieve, blanca rama, pajarillo ausente.
Comenzamos.
Signos evidentes de que no te fuiste,
de tus labios rojos en la frontera
de todo cuanto el florecido deseo divide
al salpicar con la memoria sus atardeceres
por todos los campos de tu asilvestrado retiro,
en alguna parte de esas que quedan con delirio
al resguardo del frío sin que la muerte sepa
que fuera de mí, arrinconada en la estepa,
vives callada, somnolienta, mientras yo sólo existo.

Verde nieve, blanca rama, ausente pajarillo.
Tu canto suena al caer del árbol todo el bosque
de tus plegadas alas mientras duermes.
Vacío que me llenas, blanca almohada, verde ocaso.
Comenzamos.

Cómo decir que te amo y no amarte mientras digo…

Anuncios

2 respuestas a “Despertares

Los comentarios están cerrados.