Cloroformo

Cinco partes de edulcorante,
tres de alucinógenos,
y tres más de estimulante
diluidas en hipocresía soberana.

Se da vueltas con cucharilla de plata
o se agita con nerviosismo,
se bebe a sorbos, con la sed de la saña,
poco a poco se traga y nada se come,
poco a poco parece y sólo suyo parece
y el hambre se adhiere con sus babas,
poco a poco quema y arde el corazón
en la severidad de una cueva intacta.

Cinco partes en endulzada voz
que se arma insidiosa de embuste
y dispara relatos de fervor
hincando las rodillas en el otro,
perorando como momias al sol
la diatriba de vidas honorables
mientras escucha el alcanfor
en el armario de ropas colgadas.

Duermen en azules sábanas,
sueñan con espumillones
junto a la delgada llama
del fuego que esconden,
sueñan entre nubes que se salvan
cuando quema la verdad
tras ese yo bien digo y ellos callan.

Y si no callan caerá el estúpido lingotazo
en el garguero o cinco partes más de azúcar
y tres culpables en el paladar amargo,
tragar, tragar despacio y bailar la rumba.

La escuela de idiotas sigue funcionando,
sale a cuenta mentir con desvergüenza,
nuevas promociones salen cada año.

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