Vanagloria

Me han dicho las cariátides que no sonríen,
a sus pies les habla el pan ácimo
de las bocas sin dientes que imploran el bocado,
de los falsos cielos que sostienen,
al oído les susurran laureados hálitos
pertrechados de acentos aromados,
rotundos, embriagadores e inminentes,
levedad que sostienen en volátiles racimos
de uva endulzada con fermentos celestes,
sobre sus cabezas cajas de caliza,
a sus pies polvo, gravedad y cualidad de hambre.

Me han dicho las cariátides que no sonríen,
que prometen, que fascinan, y desaparecen
con la dureza de mentiras sostenidas en el aire.

Anuncios