Día: 19 septiembre, 2018

Marcapasos

La rabia discurre tras el pulso
lindante con los intentos de amarnos,
la sangre salta con el agua dulce
de recuerdos imaginarios
y nos convierte en soflamas líquidas
derramándose por las comisuras
del tiempo que llora y sonríe
mientras cerramos la boca
con el gesto inmolado de la anemia,
y las montañas hablan de los ríos
que las circundan, hasta ablandarse
con la pureza del manantial que fuimos,
ahora vasto en distancias
que nos señalan y acusan de perjurio.

La rabia discurre por cada latido
que a ti y a mí nos une sin palabras,
vida de otra vida, año de otro año
consumiendo la fuerza del mañana.

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