Mes: febrero 2019

Hora de morir

La vida me arranca de su cómodo asiento
y la herida que dejo supurando,
muere en mí con toda su sangre,
y toda la sangre ha de volver conmigo
después de velar al cadáver
en la caverna olvidada con el fuego encendido,
cuando algo de mí no era más que un hombre,
y no la calidad del producto expuesta al mejor precio.

Que nadie me hable del bien y del mal.
Es hora de morir. Y ya lo estoy haciendo.

Simplemente vivo.

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Nada que no sepas

Ya ves, han pasado los años

creyendo que no me daría cuenta,

pero pasaron contigo

como esa gruesa cuerda

que ha tirado del cuello rojizo,

apretando lo justo para una muerte lenta,

tan lenta que sigo dentro igual de vivo,

tan lenta que morir ya no me deja,

y el recuerdo me sostiene cuando escribo

así de solo de nada que no sepas.

 

Ya ves, han pasado los siglos,

y el amor persiste a pesar de todo

igual que la mirada de un niño,

igual que los deseos de un loco.

La extenuación

Te he amado tanto que ya no puedo volver…

Volver a cualquier parte,

volver como si no fuera nadie,

nadie con quien negociar

qué hay de ti en mí,

                                       qué hay de mí en ti.

 

Te he amado tanto, que ya no sabría amar.

Bajo la piel, muy cerca de los huesos.

Y si el amor fuera solamente amor en sus secretos
¿Cómo llegar? ¿Cómo alcanzarlo sin desvelar
el más profundo sino del misterio que lo alberga?
Y si no llegásemos nunca a conocer
la variable que opera esa mecánica endiablada
¿Cómo amar sin perdernos en el vértigo de la ignorancia
y ansiar el apego de enredadas por fingidas almas
en la más honesta de nuestras trampas?

Y si el amor fuera solamente amor sin conocerlo
¿Cómo amar entonces la voz que nos habla
con rabiosas letras de un pretencioso pecho,
encendiendo la pregunta con la muda respuesta
que se enzarza a nuestros ojos
en espinosas ramas de un dulce y delicado fruto?
¿Cómo amar, sin perder ese don incomprendido
en torpes manos incapaces de atrapar
su evasivo cuerpo de pequeño pájaro
saltando sobre los restos de la fruta en nuestro plato?

¿Cómo amar? ¿Quién nos lo cuenta, quién nos lo ha contado
que nos lleva enjutos, ebrios y mentirosos a tanto desengaño?