Hora de morir

La vida me arranca de su cómodo asiento
y la herida que dejo supurando,
muere en mí con toda su sangre,
y toda la sangre ha de volver conmigo
después de velar al cadáver
en la caverna olvidada con el fuego encendido,
cuando algo de mí no era más que un hombre,
y no la calidad del producto expuesta al mejor precio.

Que nadie me hable del bien y del mal.
Es hora de morir. Y ya lo estoy haciendo.

Simplemente vivo.

Publicado por

Carlos Bosi

Es fundamental aprovechar nuestra condición de ser consciente para desarrollar la consciencia, practicar la comprensión frente a la confrontación, disponer los instrumentos necesarios para desplegar lo mejor de nosotros mismos en beneficio de lo que nos rodea, reflexionar, escudriñar los silencios que nos silencian, y aceptar que somos ejes de nuestra revolución personal.