Impedancia

Fuerza, fuerza misma, de donde venga,
de la genuina debilidad
que nos inflige el daño severo
y martiriza nuestra resistencia,
ahí te quiero, fuerza; de ese néctar
que nos vuelve dóciles al dolor
y en dolor arreglamos cuentas
con la decadencia, y avanzamos exigentes
a esa imposible nada de la vida
que baña y limpia nuestra suciedad.

Fuerza de la gravedad que opera
en nuestra masa y aguanta sobre el suelo
la insoportable levedad a la que aspira:
fuerza, inevitable ola que me lleva,
fuerza que me atrae y me repele,
océano crispado que saborea la dulzura
de levantar con saña la herida
hasta la natural idiosincrasia de sus perfecciones.

Publicado por

Carlos Bosi

Es fundamental aprovechar nuestra condición de ser consciente para desarrollar la consciencia, practicar la comprensión frente a la confrontación, disponer los instrumentos necesarios para desplegar lo mejor de nosotros mismos en beneficio de lo que nos rodea, reflexionar, escudriñar los silencios que nos silencian, y aceptar que somos ejes de nuestra revolución personal.