Ibídem

Por más que creo consumar mi lejanía
de la polvareda, devolver su escombro
a la firmeza de ese instante preterido
de la existencia, ser con ese impulso
del parto en la entraña,
llaga que hoy estrecha el cerco de mis daños
y en dolor escapo a otra herida postergada,
no veo signo alguno del final
de la melancolía que me arrastra
como un yerbajo de mí calzado,
y más siento que soy el lugar
de todos los lugares, el impertérrito
viaje que resiste la devastación del peregrino
en el camino que no cesa por el cansancio.

Publicado por

Carlos Bosi

Es fundamental aprovechar nuestra condición de ser consciente para desarrollar la consciencia, practicar la comprensión frente a la confrontación, disponer los instrumentos necesarios para desplegar lo mejor de nosotros mismos en beneficio de lo que nos rodea, reflexionar, escudriñar los silencios que nos silencian, y aceptar que somos ejes de nuestra revolución personal.