Ternario

Tres, eran tres las partes de la fórmula del agua:
el cielo, la tierra, y la unidad de los amantes,
eran tres las flores marchitas, las voces de fantasmas,
el eco de la dicha en el tiempo cavernoso de desdicha,
tres las causas, tres las islas; tres la tormenta,
la destrucción y la calma.

Tres tú, yo, y el amor furtivo que esconde las armas del delito.
Eran tres las partes de la fórmula del agua,
e inagotables las moléculas que separan y unen nuestras vidas.

Publicado por

Carlos Bosi

Es fundamental aprovechar nuestra condición de ser consciente para desarrollar la consciencia, practicar la comprensión frente a la confrontación, disponer los instrumentos necesarios para desplegar lo mejor de nosotros mismos en beneficio de lo que nos rodea, reflexionar, escudriñar los silencios que nos silencian, y aceptar que somos ejes de nuestra revolución personal.